Durante mucho tiempo, hablar de energía solar en México se centró en instalación, ahorro y reducción de consumo. Poco se hablaba de otro tema igual de importante: dónde se fabrican los paneles solares en México.
Ahora, esa conversación comienza a tomar fuerza.
México ya figura como el segundo mercado solar más grande de América Latina. Según datos recopilados por Intersolar Mexico, México cerró 2023 con 10.8 GW de capacidad fotovoltaica instalada y añadió 1.6 GW nuevos ese año.
Cuando un mercado crece a ese ritmo, también cambian las exigencias del sector: suministro confiable, tiempos, soporte técnico y mayor capacidad de respuesta.
Qué cambia cuando los paneles solares se fabrican en México
Cuando se habla de paneles solares, normalmente la atención se queda en el producto terminado: cuánta energía genera, cuánto ayuda a ahorrar o en cuánto tiempo se instala.
Pero detrás de cada proyecto hay otros factores igual de importantes.
Tiempos de respuesta más rápidos
Cuando los paneles vienen desde otros países, los tiempos son más largos entre traslados, aduanas o disponibilidad de inventario. En cambio, contar con producción en México hace más ágil la entrega y facilita ajustes cuando un proyecto lo necesita.
Menor dependencia externa
Algo que algunos organismos internacionales han señalado es que gran parte de la cadena global de suministro solar se concentra en pocos países.
Cuando eso ocurre, cualquier cambio en costos logísticos, disponibilidad de materiales, tiempos de exportación o incluso tensiones comerciales puede impactar a mercados de todo el mundo.
Contar con mayor capacidad productiva en México ayuda a reducir esa exposición, mejorar la planeación de proyectos y ampliar las opciones disponibles para quienes invierten en el sector.
Soporte técnico más cercano
Hay otro punto igual de relevante: el acompañamiento después de la compra.
Cuando fabricante, proveedor y cliente están en el mismo país, suele ser más sencillo resolver dudas desde la planeación, coordinar ajustes durante la instalación y dar seguimiento después de la puesta en marcha.
Además de atender garantías con mayor agilidad, esa cercanía reduce tiempos de respuesta, facilita decisiones técnicas y da más tranquilidad a quienes invierten en una solución de largo plazo.
Qué significa para el mercado solar en México
Que México fortalezca su capacidad de manufactura solar trae beneficios que impactan a todo el ecosistema energético.
Significa ampliar opciones para quienes buscan adoptar energía solar, impulsar talento especializado y construir una cadena de valor más sólida dentro del país.
También refleja una evolución natural del sector: pasar de hablar solo de instalación y ahorro, a hablar de innovación y producción local.
Las proyecciones apuntan a que México podría alcanzar 30 GW de capacidad fotovoltaica instalada hacia 2030. Si eso ocurre, el reto no será únicamente instalar más paneles solares, sino fortalecer todo lo que hace posible ese crecimiento.
MyNova y la nueva etapa solar en México
En este contexto, MyNova busca impulsar una nueva etapa de la energía solar en México con la apuesta de fabricar paneles solares en el país e integrar tecnología proveniente de Alemania a su operación local.
Como parte de ese proyecto, MyNova incorporó una línea de producción desarrollada en Alemania, reconocida por sus altos estándares de precisión y eficiencia, que será la base de su planta de manufactura en México.
La combinación entre tecnología especializada y producción local apunta a sumar capacidad en un mercado que sigue creciendo y que cada vez necesita más opciones dentro del país.
Mientras la energía solar gana terreno en México, empresas como MyNova buscan participar desde un punto menos visible, pero igual de importante: la producción.
